Narra Helena.
El taxi nos dejó en la dirección que Zayn había anotado para
Effy.
Llevábamos cada una nuestras respectivas mochilas para
cuando íbamos a la piscina o en raras ocasiones a la playa. Effy llevaba un
bikini rosa fosforito con volantes en la parte de arriba que hacía que
resaltarán sus ya de por sí grandes
pechos y yo llevaba uno amarillo muy chillón, desde pequeña había sido mi color
favorito y lo incluía en todo tipo de prendas de ropa y complementos,
pantalones, camisetas, blusas, relojes…
Llegamos a una casa enorme, de dos pisos y una buhardilla en
el tejado. Cuando llamamos a la puerta nos abrió Zayn. Effy llevaba razón. Era
guapísimo.
-Hola chicas pasad. Hola yo soy Zayn-Me dijo con una sonrisa.
-Helena.
Atravesamos la planta baja y llegamos a un jardin. Enorme,
con una piscina al fondo. Asomé un poco la cabeza pero lo justo para que la
gente no pudiera verme. El jardín estaba lleno, pensaba que esta tarde sería
más íntima pero allí había por lo menos 30 personas.
-¿Donde dejamos las cosas?-Preguntó Effy.
-Ven acompañame.
Desaparecieron y yo fui acercandome hacia el grupo que había
más cerca de la piscina.
Perfecto, me dejan sola y yo no conozco a nadie.
-¿Tu qué haces aqui?-Una voz ronca que reconocí al instante
sonó desde mi derecha.
-Hola.-Estaba nerviosisima. El chico de pelo rizado de la
otra noche al que le destroce la camisa estaba enfrente de mi.-Zayn ha invitado
a mi amiga y yo he venido con ella. Pero ellos han desaparecido y...-Ese chico
me ponía muy nerviosa. Llevaba razon el otro dia. Sus ojos eran verdes y eran
los ojos más bonitos que había visto nunca. Guau.
-Quizás deberíamos hacer tú y yo lo mismo.-Me dijo con una
sonrisa provocativa. Me ponía enferma este tío. No me gustan los creídos y este
los superaba con creces. Aunque hay que decirlo, ese chico podía ser todo lo
flipado y creído que quisiera porque era realmente guapo y atractivo.
-No gracias. Paso.
-Tu te lo pierdes.
-Seguro- dije haciendo gala de mi sarcasmo.
Oí como se reía mientras eche a andar en direccion a la
piscina. Cuando llegué pude distinguir al chico rubio pero a nadie más. Me iba
a presentar cuando llegaron Zayn y Effy, asi que les esperé para que Effy y yo
nos presentáramos juntas y no pasar tanta vergüenza. ¿¡Cómo no me dice que iba
a haber tantísima gente!?
De repente de la casa salió otro chico y llegó corriendo.
-Hola chicos, había un atasco tremendo.
Esa voz la he oido antes. Me volví justo cuando estaba
saludando y pesentandose a Effy y luego me miró a mi.
-Vaya, la chica a la fuga.
Narra Effy.
Una vez que todos nos presentamos más o menos ya que era
bastante complicado, Zayn se sentó a mi lado y Niall al otro. Estaba muy guapo
con ese bañador rojo. Zayn y yo nos pasamos gran parte de la tarde hablando, de
música, cines y un montón de cosas más que teníamos en común. Notaba que Niall
no estaba cómodo.
Zayn me había enseñado la casa y realmente era
impresionante, creo que solo había visto esas "casas" en programas de
Tv, donde los dueños de esas mansiones enseñaban orgullosos donde vivían, dando
envidia al resto de la población más humilde.
El jardín era enorme, nada más salir a él, a mano derecha
estaba la parte más “intima y familiar” había una zona con sofás, tumbonas
blancas y mesas de madera adornadas con
velas aromáticas que se encontraban bajo un toldo blanco a juego con el resto
del recinto.
A mano izquierda se encontraba la piscina rodeada de
tumbonas de plástico y sombrillas y en la parte pegada a la fachada de la casa
una máquina refrigeradora con bebidas y refrescos. Estos chicos no se lo
montaban nada mal, todo había que decirlo.
Levante la vista y vi a Helena hablando muy animadamente con
un chico bastante atractivo, era moreno con unos ojos marrones penetrantes. No
recuerdo su nombre, Liam, ¿Puede ser?, aunque lo que más me llamo la atención
de él fue una curiosa mancha que tenía en el cuello.
-¿Quieres algo de beber?- dijo Niall sacándome de mis
pensamientos.
No llevábamos más de media hora en esa casa, pero en todo
ese tiempo él había estado realmente pendiente de mí. Era un chico atractivo
pero nunca me fijaría en alguien así, era demasiado bueno y esa clase de chicos
nunca me habían gustado. Es curioso cómo somos las mujeres, conocemos a un
chico que se porta bien con nosotras, nos cuida, nos respeta y pasa a ser solo
amigo, sin embargo llega un gilipollas con labia y nos vuelve locas.
-Sí, un refresco por favor- le dije sonriendo, él me
correspondió la sonrisa y desapareció por la puerta.
Narra Helena.
-Asique... ¿Trabajas en el acuario no?- me dijo Liam. Joder,
que guapo es, no puedo parar de mirarle a los ojos y de vez en cuando a su
mancha, nunca había visto una mancha igual y diría que probablemente en
cualquier otro chico no me habría parecido atractiva, pero en él... Todo se
veía mucho mejor. -¿Helena?- dijo haciendo que me diera un pequeño sobresalto y
me sacara de mis pensamientos.
-Perdona, si si, trabajo allí, no me pagan un gran sueldo,
pero los animales marinos me gustan y no necesito más dinero para vivir, no
tengo grandes gastos. Sin embargo, ya veo que tu amigo Zayn no tiene un sueldo
tan... Bajo
Liam empezó a reírse, no entendía nada de lo que pasaba pero
lo deje correr.
El móvil comenzó a vibrar en mi bolsillo, era un whatsapp de
Effy, esta chica es increíble, está en el mismo jardín que yo a unos escasos
metros y me manda whatsapp's. Leí el contenido del mensaje en el cual me ponía
que fuera ya donde ella estaba. *Si, mi
capitán* pensé para mis adentros.
Levante la vista de mi móvil y la vi observándome fijamente
y con cara de pocos amigos y a su lado, como había sido habitual toda la tarde
al chico rubio. Reí por dentro. Ese chico no sabe donde se está metiendo si
cree que así va a conseguir algo con Effy.
Me despedí de Liam y fui en busca de mi amiga.
-Vamos un momento al baño, ahora venimos- dijo Effy al
rubio.
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